EN UNA BORRACHERA MUEREN UN MILLON DE NEURONAS… QUE JAMAS SE REGENERAN
febrero 25, 2008Controla tu dieta, hazlo por tu semen
febrero 19, 2008- El cinc afecta a la capacidad reproductiva.
- Los hombres en un 30% son la parte de la pareja estéril.
- El marisco moviliza el esperma.

Un campo, en el que se centran numerosas investigaciones, es el que estudia el papel de la nutrición en relación con la fertilidad. En este sentido, son diversos los estudios que sugieren que el déficit de ciertos nutrientes afecta a la capacidad reproductiva masculina. Por tanto, cuando una pareja se plantea tener descendencia, es importante la revisión de la alimentación.
Pero para una buena fecundación no sólo es importante la nutrición previa al embarazo de la mujer, también es relevante la del hombre. En los hombres, la mayoría de los casos de infertilidad se debe a un bajo contenido de espermatozoides en el semen (oligospermia) o a la baja movilidad de los mismos. En ambas situaciones, se reducen drásticamente las posibilidades de que los espermatozoides lleguen al óvulo y lo fecunden. No obstante, y pese a los numerosos casos de infertilidad, los especialistas aseguran que muchas de las causas de dificultades para la fecundación responden bien a cambios en los hábitos alimentarios y de estilo de vida.
Los hombres son la parte de la pareja estéril en el 30% de los casos, y por ello cada vez son más las investigaciones centradas en este asunto. Diversos estudios sugieren que el déficit de ciertos nutrientes como el ácido fólico, el cinc y los antioxidantes, afectan, aunque de distinta manera, a la capacidad reproductiva masculina. Algunos nutrientes son esenciales para la formación de los espermatozoides sanos.
Ácido fólico
Su deficiencia afecta al número y la movilidad de los espermatozoides. En una investigación realizada por la University Medical Centre Nijmegen, en Holanda, y publicada en la revista Fertility and Sterility en el año 2002, los investigadores comprobaron cómo después de un tratamiento conjunto de ácido fólico y cinc se incrementó notablemente el número de espermatozoides en el semen. El ácido fólico es muy abundante en verduras de hoja verde, legumbres, cereales integrales y aquellos que estén enriquecidos con dicha vitamina.
Cinc
Es un mineral esencial para la función del sistema reproductor masculino, al estar implicado en el crecimiento y desarrollo de los órganos sexuales. La cantidad y la movilidad del esperma están directamente relacionadas con los niveles de cinc en el organismo. Las cifras de testosterona –hormona sexual masculina– también dependen de la concentración de cinc. Los mariscos, el hígado, las carnes, los pescados, los huevos y lácteos son los alimentos más concentrados con este elemento, que también se encuentra en cantidades modestas en legumbres y frutos secos.
Vitamina C : Por su carácter antioxidante favorece la desintoxicación de algunos metales pesados como el plomo y el cadmio lo que influye positivamente en la calidad y cantidad del semen y en la función de los órganos sexuales. Como antioxidante, junto a las vitaminas A, E, y minerales como el selenio, protege al ADN del daño oxidativo.
Selenio. Asociado directamente a la función reproductiva masculina, participa en la secreción de testosterona y mejora la movilidad y cantidad de esperma. En forma de suplemento, los especialistas lo suelen recomendar conjuntamente con vitamina E.
Vitamina E. Por su capacidad antioxidante contrarresta la acción nociva de los radicales libres en la movilidad de los espermatozoides y en la calidad del semen. El germen de trigo es la fuente natural más concentrada en vitamina E. Se puede añadir a ensaladas, zumos, etc. para reforzar la dieta con este nutriente. El aceite de oliva virgen extra, y los frutos secos también son un buen recurso dietético en este antioxidante.
Vitamina A. Protege a las células del aparato reproductor masculino del proceso de envejecimiento prematuro producido por los radicales libres. Favorece la fertilidad ya que participa en la formación de esteroides, base de las hormonas sexuales. Esta vitamina abunda en las grasas lácteas (nata, mantequilla), leche entera e hígado. También está presente en forma de beta-caroteno (precursor de la vitamina A en el organismo) en la zanahoria, la calabaza, el albaricoque y en la mayoría de las hortalizas de color anaranjado-rojizo, así como en las verduras de hoja verde.
Los vegetales como frutas y hortalizas. Son los alimentos más concentrados en antioxidantes. Por ello, incluir a diario las tres raciones de fruta y las dos de verduras, contribuye a aumentar la fertilidad. Así lo informaron en una reunión de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, en la que mostraron los resultados de una investigación. Se constató que el 83% de los hombres infértiles tenían un bajo consumo de frutas y verduras, que se define como menos de cinco porciones al día, en comparación con el 40% de los hombres fértiles. También se observó una menor motilidad espermática en los hombres que comían menos frutas y verduras.
Fuente: 20minutos.es
La falta de sueño altera gravemente la parte ‘emocional’ del cerebro
octubre 28, 2007La falta de sueño afecta muy seriamente a la parte ‘emocional’ del cerebro y nos hace más propensos a las depresiones y a las enfermedades mentales. Según un reciente estudio del neurólogo de la Universidad de Berkeley Matthew Walker, publicado en el último número de ‘Current Biology’, dormir menos horas de las necesarias (de siete a ocho diarias) altera la capacidad de respuesta del lóbulo prefontal, la parte del cerebro que regula las emociones, y conduce a comportamientos ‘irracionales y primarios’.
A tiempo para el cambio horario, y en declaraciones a Live Science, Matthew Walker asegura haber econtrado una nueva y poderosa razón para dormir: “El sueño restaura los circuitos emocionales, y haciendo esto nos prepara para los retos y las interacciones sociales del día siguiente. La falta de sueño, por el contrario, rompe los mecanismos que nos protegen de las enfermedades mentales”.
El estudio de Walker, con el auspicio de la Harvard Medical School, se llevó a cabo entre 26 pacientes sanos, entre los 18 y los 30 años, que fueron dividos en dos grupo: los que durmieron lo suficiente y de una forma controlada, y los que fueron privados de sueño o incluso mantenidos despiertos durante 35 horas seguidas. Con la ayuda de un dispositivo de resonancia magnética (MRI), Walker visualizó las alteraciones en las conexiones del cerebro causadas por la falta de sueño.
“Normalmente se ha asociado el sueño insuficiente con un estado letárgico y poco reactivo”, añade Walker. “Lo que hemos descubierto, sin embargo, es que la amígadla (el resorte del cerebro que mantiene las emociones bajo control) se vuelve hasta el 60% más reactiva. De alguna manera, es como si se produjera una reversión en el estado evolutivo del cerebro, que adopta un patrón de conducta más irracional, más primitivo”.
El neurólogo de Berkeley afirma que su estudio ha probado que puede existir una conexión en la creciente falta de sueño entre la población y el aumento de las enfermedades mentales. “La cuestión de fondo es que el sueño no es lujo, sino una necesidad biológica para mantenernos emocionalmente sanos”, agrega Walker.
Diversas investigaciones habían demostrado hasta ahora que la falta de sueño disminuye nuestra capacidad inmunológica, afecta al metabolismo y afecta gravemente a las capacidades de aprendizaje, de la atención a la memoria. El nuevo estudio pone por fin sobre el tapete la vertiente emocional, relegada hasta ahora a segundo plano.
Mary Carskadon, una psiquiatra de la Universidad de Brown que lleva tiempo estudiando la endémica falta de sueño entre los niños y adolsecentes norteamericanos, apunta que puede haber una estrecha relación entre el aumento de las depresiones y el comportamiento errático de la adolescencia y las insuficientes horas de descanso. “Lo que aún no sabemos”, admite, “es si este problema tiene una incidencia directa en enfermedades mentales más graves como el desorden bipolar”.

Escrito por miandohe 